Estudios de Caso

Soluciones Para Gestionar el Agua

Caso 8: Las Luchas de los Pueblos Indígenas Por el Agua en Ecuador: El Caso ee Licto

Introducción

La marginación y las inequidades arraigadas afectan a los pueblos indígenas en todo el mundo. En Ecuador, como en otras partes, la desigualdad tiene connotaciones raciales. En ese contexto, los pueblos indígenas locales han luchado para incidir y tomar control de los recursos hídricos para el riego.

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Rutgerd Boelens destaca el caso de Licto, una zona en la provincia andina de Chimborazo en Ecuador, para ilustrar el poder que pueden tener las comunidades indígenas cuando trabajan de manera solidaria para llevar a cabo sus propias prioridades y sistemas de gestión de agua para el riego. Licto tiene una población de aproximadamente 13.000 personas, de las cuales el 90% son indígenas, representadas en 28 comunidades rurales. Los blancos y mestizos, más privilegiados, constituyen la gran mayoría en la ciudad de Licto en sí. Boelens caracteriza la historia de las relaciones sociales y de poder entre los grupos blancos y mestizos con poder y las comunidades indígenas aledañas como relaciones de comercio basadas en la explotación, expropiación de la tierra y discriminación (Boelens, 2002). Las mujeres hacen la mayor parte del trabajo de riego en condiciones ecológicas desafiantes, en las laderas empinadas y erosionables de sus minifundios, para su subsistencia y el comercio local.

Ecuadoran drinking water from hoseEn 1989, se invitó a la Corporación de Organizaciones Campesinas de Licto (CODOCAL) a participar en un plan “de desarrollo rural integrado” para el riego, supervisado por el Instituto Ecuatoriano de Recursos Hidráulicos (INERHI). En respuesta, las personas más pobres de la sociedad en las comunidades indígenas rurales decidieron rechazar la invitación y construir su propio futuro en términos de gestión del agua. El gobierno, de su parte, ofreció a través del INERHI un plan tecnócrata y autoritario para las obras de riego en la región, que dividía la responsabilidad de implementación del plan entre CODOCAL y una ONG, la Central Ecuatoriana de Servicios Agrícolas (CESA).

Sin embargo, el plan técnico inicial ofrecido por el gobierno reforzó la desigualdad de derechos que beneficiaba a los ricos de Licto. También hacía caso omiso de las preocupaciones válidas de las mujeres –la mano de obra principal en el riego –al establecer planes de trabajo de riego nocturno, cuando las mujeres indígenas son más vulnerables a la persistente violencia sexual. Perpetuando un sistema que ya era inequitativo, el plan del INERHI implicaría que quienes tuvieran más tierras en su propiedad se beneficiarían desproporcionadamente de una mayor parte de la inversión y más derechos al agua. El plan también incluía una tarifa única para el servicio de agua potable que no respetaba los sistemas indígenas existentes de reglas para el acceso al agua, basado en el trabajo de los usuarios y su participación en las organizaciones dedicadas al riego y al manejo del agua.

Como respuesta, CODOCAL impulsó la creación de un organismo de gestión del riego (el Directorio de Riego) que representara los intereses de las comunidades indígenas rurales, y que atrajo eventualmente la solidaridad de los residentes más pobres de la ciudad de Licto. A pesar de la resistencia del gobierno a la contrapropuesta de CODOCAL, el Directorio de Riego se constituyó legalmente como el organismo representante de los pobres y marginados en sus esfuerzos por asegurarse el derecho a gestionar su propia agua para el riego. CODOCAL ha trabajado efectivamente para dictar los términos de la participación indígena en la gestión del riego, incluyendo estructuras para la gestión participativa y responsabilidades definidas para las contribuciones de los usuarios en cuanto al trabajo y mantenimiento, así como el uso sustentable del agua para los indígenas y los pobres.

Boelens comenta que “en Licto [la estrategia de gestión del riego indígena] constituye una herramienta fundamental en manos de las comunidades para desafiar el poder y la gestión estatal del sistema, y también constituye una pieza clave de la organización campesina e indígena para su liberación de la dominación histórica ejercida por las familias blancas y mestizas de la ciudad”.

Preguntas

  • ¿Cómo podemos hacer que los proyectos públicos relacionados con el agua pongan atención a las desigualdades e injusticias por razones de género, posición económica, y raza o etnia?
  • ¿Cómo pueden trabajar los proyectos de gestión colectiva del agua para promover la solidaridad entre culturas, géneros y clases?
  • ¿La noción de los bienes comunes es inherentemente específica a una cultura o a una región geográfica?
  • ¿Cómo podrían aplicarse las nociones de los bienes comunes provenientes de contextos como las comunidades rurales e indígenas de los Andes en contextos urbanos de países industrializados y avanzados?

Notas and Enlaces