Introducción
En Vermont, un grupo bipartidista de legisladores promovió conjuntamente una ley para proteger el agua subterránea estadual, que es un bien común del que depende todo el estado. La ley, aprobada en 2008, creó un nuevo programa de permisos de extracción de agua a gran escala y declaró el recurso como un fideicomiso público.
El Consejo de Recursos Naturales de Vermont (VNRC por su sigla en inglés) hace mucho tiempo que presiona por un programa estadual para ayudar a salvaguardar los recursos de agua subterránea de ese estado –el agua dulce y fría que corre bajo nuestros pies. VNRC ayudó a liderar una campaña exitosa que tras un largo y tenaz esfuerzo convenció al Parlamento estadual y al Gobernador de retirar a Vermont de su posición precaria como uno de los últimos estados en el país que no protegía adecuadamente ese recurso natural cada vez más valioso.
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En junio de 2008, el estado de Vermont promulgó un programa global de protección del agua subterránea. El consumo descontrolado y la contaminación del agua inducida por los hogares, las granjas y las empresas amenazan este recurso esencial para la vida. Casi 66 % de la población de Vermont depende del agua subterránea para el abastecimiento de agua potable. El agua subterránea, y su interfase con el agua superficial, desempeña una función esencial de recarga de los ríos, lagos, humedales y arroyos de Vermont, contribuyendo así a mantener la calidad del agua superficial y sostener el hábitat de los peces y otras especies acuáticas.
Con la declaración del agua subterránea como un bien (o fideicomiso) público, los casi dos tercios de los habitantes de Vermont que dependen del agua subterránea para el abastecimiento de agua potable cuentan ahora con una ley que contribuirá a proteger el agua potable del sobre- consumo y la privatización, y a evitar su agotamiento.
Vermont no contaba previamente con ninguna legislación que limitara las extracciones de agua subterránea. La nueva ley establece, a partir del 2010, un sistema de permisos para las extracciones de agua superiores a 57.600 galones diarios (aproximadamente 218 metros cúbicos). La ofensiva ciudadana para esta medida de protección y conservación del agua subterránea fue impulsada por el Consejo de Recursos Naturales de Vermont (VNRC) y concitó un decisivo respaldo bipartidista. La ley autoriza recabar información relevante acerca de quién está utilizando el agua subterránea, en qué cantidad, con qué propósito, y evalúa esta información con datos recabados de mapas estaduales de las fuentes de agua subterránea. El aspecto más cuestionado del proyecto de ley fue establecer las prioridades para el uso del agua subterránea, dándole prioridad al agua potable y a la agricultura a pequeña escala durante períodos de escasez de agua, antes que a otros usos comerciales. No obstante, se aplican y respetan exenciones y derechos de uso adquiridos para establecimientos agrícolas, servicios públicos de abastecimiento de agua, bomberos y algunos sistemas geotermales. La ley declara el agua subterránea como “recurso público fiduciario”.
Los impulsores de la ley sostienen que esa designación como fideicomiso público fue muy importante para generarle al estado la obligación de gestionar sus aguas subterráneas en aras del interés público. La decisión legal aclara que el agua subterránea no es propiedad de ninguna persona, sino de todas, y que el interés público con respecto a este recurso tiene prioridad frente a los intereses privados. Hubo algunos sectores de la agricultura que opusieron resistencia enérgica, especialmente los grandes productores de leche, que rechazaron decididamente las limitaciones que les impondrían la ley a su uso del agua. Para evitar reacciones contrarias de la industria de agua embotellada y otros usuarios a gran escala, VNRC convocó varias negociaciones entre las partes interesadas para crear un programa de protección que administre el recurso. Aunque la ley avanza mucho en términos de salvaguardar el principal recurso de agua potable de Vermont, los defensores del agua como fideicomiso público se comprometieron a seguir presionando por una reglamentación estricta para la aplicación de la ley y por otras medidas de salvaguarda.
Preguntas
- ¿Cuáles son los usos prioritarios del agua subterránea para el bien público? Cómo se deberían clasificar y decidir esas prioridades?
- ¿Qué coalición en tu comunidad podría formarse para aprobar leyes que guíen el uso del agua subterránea?
Notas y Enlaces
- Artículo del New York Times sobre la victoria de Vermont por el agua como bien público
- Descripción del programa de agua subterránea del Consejo de Recursos Naturales de Vermont
