Estudios de Caso

Soluciones Para Gestionar el Agua

Caso 14: Democracia Hidrológica en Acción: Asociaciones de Gobernanza Delegada (o Compartida) del Agua

Introducción

 Daniel MossLa gobernanza delegada (o “concedida”, “compartida”, o “colaborativa”) puede definirse ampliamente como la participación de agentes no estatales en la toma de decisiones relacionadas con la gestión del agua. Esto implica frecuentemente (pero no siempre) que se deba delegar la toma de decisiones a instancias de gobernanza de rango más bajo tales como la cuenca, la municipalidad o la región. Las asociaciones de cuenca se componen de partes interesadas con enfoques y puntos de vista diversos. Los comités de cuenca son grupos generalmente más pequeños, iniciados por individuos particulares en lugar que por el gobierno, y están compuestos por individuos con puntos de vista afines, ya sea como propietarios de tierras o como ambientalistas, por ejemplo.

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En Estados Unidos existen cientos de comités de cuenca – es decir, grupos establecidos para monitorear las vías fluviales – y la Directiva Marco de Aguas (DMA) de la Unión Europea exige ahora legalmente que se establezcan comités de cuenca en todas sus cuencas hidrográficas.

Las asociaciones de gobernanza delegada del agua implican a menudo lo siguiente:

  • Delegación de la gobernanza del agua de manos del gobierno (o las autoridades competentes) a una instancia más local, de menor rango jerárquico.
  • Mayor involucramiento de una gran variedad de agentes no estatales.
  • Delimitación según límite hidrográficos tales como una cuenca, en lugar que a partir de fronteras políticas.
  • Procesos participativos de toma de decisiones, priorizando a menudo la construcción de consensos y confianza recíproca.
  • Toma de decisiones basada en el conocimiento científico, exigiendo a menudo investigaciones exhaustivas.

Se han incorporado varios aspectos de la gobernanza delegada a iniciativas de gestión de agua anteriores (tales como las agencias de cuenca como la Tennessee Valley Authority). Quizás el aspecto más novedoso de las asociaciones de gobernanza delegada del agua es la participación de un gran número de partes interesadas que representan diversos intereses que se tratan recíprocamente casi como iguales, y la idea de que la toma de decisiones no debe confiársele exclusivamente a los expertos del gobierno.

Las posibles ventajas de la gobernanza delegada incluyen:

  • Acceso al conocimiento “local” que puede mejorar la calidad de la toma de decisiones
  • Capacidad de adaptar los programas regulatorios para satisfacer las condiciones locales
  • Empoderamiento de las partes interesadas (especialmente de aquellas tradicionalmente marginadas)
  • Reforzamiento de la “confianza social” entre las partes interesadas, y disminución de los conflictos por usos del agua que compiten entre sí
  • Mayor cooperación en el intercambio de información
  • Mayor legitimidad política (y por lo tanto mayor aplicabilidad) de los planes de manejo de aguas resultantes
  • Más resultados positivos que cuentan con la aprobación y el respaldo de intereses influyentes

Las posibles desventajas incluyen:

  • Interés focalizado en temas ambientales locales, excluyendo otras preocupaciones ambientales de índole regional o nacional
  • Énfasis en el consenso, lo cual conduce a soluciones políticamente viables, en lugar que a soluciones ambientalmente óptimas Representación desigual e inequitativa de las partes interesadas a nivel local
  • Su viabilidad se puede ver debilitada a largo plazo por la gran dedicación de tiempo voluntario que requiere (con el riesgo de “desgaste” consiguiente)
  • Mayores costos generales, y más tiempo requerido para producir resultados, tales como planes de uso del agua o planes de manejo de cuencas.

Factores de Éxito

Las investigaciones académicas sugieren que hay muchos factores que pueden aumentar las posibilidades de éxito de las asociaciones de gobernanza delegada del agua. Los cuatro factores mencionados más frecuentemente en uno de los estudios de mayor envergadura hasta la fecha sobre las asociaciones de gobernanza delegada del agua en Estados Unidos (Leach & Pelkey, 2001) fueron: financiamiento sustentable; liderazgo y gerencia efectivos; confianza interpersonal entre los participantes; y participantes comprometidos. Otros factores a los cuales se hizo mención fueron:

  • Contar con una membresía amplia e incluyente
  • Tiempo adecuado, reglas de procedimiento bien definidas.
  • Mecanismos formales de implementación
  • Comunicación efectiva
  • Información técnica y científica adecuada
  • Monitoreo adecuado, niveles bajos o medios de conflicto
  • Alcance temporal y geográfico de actividades limitado (manejable)
  • Capacitación en técnicas de colaboración
  • Recursos comunitarios adecuados.

Los gobiernos no pueden proveer o gestionar todos estos factores para el éxito, aunque sean gobiernos quienes hayan iniciado la asociación. Esto sugiere que el proceso para intervenir en asociaciones de gobernanza delegada debe reconocer que no siempre se dan las condiciones para que funcionen los enfoques participativos y de colaboración, y por lo tanto dichos enfoques no siempre son apropiados.

Preguntas

  • El Banco Mundial y el FMI han estado promoviendo proyectos de devolución o descentralización desde hace años como parte de sus programas de ajuste estructural. ¿Deberían los movimientos de justicia por el agua acaso adoptar este tipo de modelos? De ser así, ¿cómo lo hacemos de manera que se siga promoviendo la equidad, la democracia y la sustentabilidad?
  • ¿De qué manera pueden las iniciativas y sistemas regionales y nacionales apoyar los esfuerzos de promoción del control democrático local del agua?

Notas y Enlaces